Un meteorito de chocolate me partió la cabeza
…Y yo aca, en el pastizal al que llamo por su nombre, sigo mareado y buscando los pedazos. Mientras tanto, todos los demás, se morfan una fodue dulce y discuten sobre la propiedad privada.
Lo supe desde el principio: iba al supermercado y lo sabía; me comía un pancho y lo sabía; manejaba un escalectris y lo sabía; me cepillaba los dientes y lo sabía. Sabía que en un determinado momento y lugar, inevitablemente dejaría de ser un espectador, para pasar a ser una victima de este dulce objeto. Que después de haber recorrido más de 400 millones de milímetros, impactaría de lleno en mi cuerpo, destrosando mi sensibilidad.
Por qué no me corrí ¿? porque quería que me destroce… Es muss sein
(12 de Mayo de 2009 – 17:54)
